top of page
Recent Posts

LA PASIÓN Y EL FÚTBOL LO LLEVARON A SER COMUNICADOR.

  • 1 mar 2016
  • 2 min de lectura

Mientras se aprestaba a recibir el diploma que lo acreditaría como profesional en comunicación social y periodismo, Andrés Felipe Fuentes recordaba sus alegrías y sus tristezas, porque para él la vida era en esencia una combinación agridulce de momentos, que lo llevaron a estar allí, de pie, con toga y birrete, frente al decano de la facultad.

Desde la niñez, la redonda ha estado presente, porque el deporte rey ha sido su gran pasión. A los cinco años se dio el pitazo inicial a este partido cuando sus padres le regalaron un uniforme rojo que esperaba con ansias.

Fue inolvidable el momento en el que se imaginaba vistiéndose con el uniforme escarlata y corriendo del camerino a la cancha del Estadio Pascual Guerrero, escuchar los gritos del varón rojo y pisar el verde césped con el pie derecho, emulando a sus “ídolos” escarlatas: Jorge” Polilla” Da Silva, Fredy Rincón, Anthony de Ávila y Alex escobar.

Su mente lo trasladó a aquel parque de barrio donde sus anhelos futbolísticos se alimentaban. Era la época del colegio; con sus amigos de primer grado, jugaba como guardián de un improvisado arco, construido con piedras; en una ocasión por poco rompe las gafas, pues no le importó parar un disparo con el rostro.

Retrocedió también hasta aquellos días en los que disfrutaba de la fiebre mundialista compitiendo con sus amigos por ser el primero en llenar el álbum de Panini y grabar los mejores partidos en la videocasetera.

Llegó también a su mente, por una milésima de segundo, el fuera de lugar que cambiaría su ritmo de juego para siempre, porque en una mala jugada de la vida, el viaje soñado a la tierra de Pelé, Rivelino y el “Jogo Bonito” se convertiría en una pesadilla más tarde, por los insoportables dolores de rodilla que sufriría de allí en adelante, durante varios años. Fue como entrar a un túnel oscuro, olvidar por completo las canchas de juego y las tardes de atajadas en el parque.

Porque desde ese momento el partido de este joven ilusionado se jugaría en otros estadios, debía seguir el camino de sus “ídolos”, que veía domingo a domingo recuperarse de graves lesiones, una prueba física y mental para él, pues cada cirugía se convertiría en una jugada definitiva para el futuro.

Después de esta dura experiencia, las opciones de vida ya no estaban junto a la pecosa, sino al lado de los libros de literatura e historia; fue en este momento de confusión y caos cuando Andrés Felipe Fuentes descubrió la forma de reencontrarse con su pasión a través de los medios de comunicación.

Desde que tomó ese rumbo se convirtió en una referencia, por su recuperación y valor, goleando a la discriminación; en un abrir y cerrar de ojos su esfuerzo fue premiado por sus amigos y ahora colegas, quienes por un segundo rompieron el protocolo de la graduación con un sonoro aplauso, mientras Andrés Felipe recibía el ansiado trofeo con el que había soñado.

¡Porque los sueños son posibles si los impulsamos con pasión!


 
 
 

Comentarios


Archive
bottom of page